11Sobre el proyecto

Una aplicación con una sola obsesión

Que hables. Todo lo demás —el currículo, la evaluación, las tarjetas, la racha— existe para que vuelvas mañana a hablar otra vez. Esta página cuenta las decisiones que hay detrás y las que aún están pendientes.

Dos personas trabajando juntas en un espacio de trabajo luminoso
01 El problema

Millones de personas entienden inglés y no lo hablan

No por falta de vocabulario ni de gramática: por falta de kilómetros. Hablar es una habilidad que solo se entrena hablando, y hablar requiere alguien enfrente.

Un profesor nativo cuesta lo que cuesta

Una hora de conversación individual al día es inviable para casi cualquier bolsillo, y para casi cualquier academia. Por eso la conversación se acaba dando en grupo, que es justo el formato en el que menos habla cada alumno.

Las apps de idiomas evitan el problema

Arrastrar palabras y elegir entre cuatro opciones es fácil de puntuar y fácil de gamificar. También es fácil de hacer durante dos años sin ser capaz de pedir un café.

Hablar solo no sirve de mucho

Sin alguien que corrija, los errores se fosilizan: se repiten hasta que dejan de sonar mal. Hace falta conversación y corrección, en el mismo sitio y a la vez.

02 Principios

Cinco decisiones que explican el resto

Cuando hay una duda de producto, se resuelve mirando esta lista. Y cuando algo de la lista choca con una métrica, gana la lista.

Principio 1

La recompensa se gana hablando

El XP no se da por abrir la app, ni por estar conectado, ni por rachas de visitas. Si la recompensa se puede conseguir sin practicar, todo el sistema empuja hacia el sitio equivocado, y el producto acaba optimizando visitas en vez de aprendizaje.

Principio 2

Los límites se cuentan, no se esconden

La nota no acredita nivel oficial. El apartado de pronunciación no analiza tu audio. El acento del modelo es una indicación fuerte, no una garantía. Está escrito en las páginas de producto, no en una nota al pie: quien lo descubre a los tres días se siente engañado, y con razón.

Principio 3

El audio no pasa por nuestro servidor

La conexión de voz es directa entre el navegador y el modelo, por WebRTC. Podríamos intermediarla y tendríamos más datos, pero no hay ninguna función que lo justifique. Lo que se guarda es la transcripción, porque sin ella no hay evaluación ni historial.

Principio 4

Nadie carga con terceros que no ha elegido

Ni analítica externa, ni píxeles, ni publicidad. Ni siquiera las tipografías vienen de un CDN: cargarlas desde fuera enviaría la IP de cada visitante a un tercero en cada visita, que es exactamente lo que la página de privacidad dice no hacer.

Principio 5

El gasto lo controla quien paga

Hablar con un modelo de voz cuesta dinero por minuto. En vez de esconderlo tras una tarifa plana inflada, cada cuenta tiene un límite diario visible y el panel calcula el coste real por alumno a partir del consumo medido.

03 Cómo está hecho

Por dentro, sin misterio

Voz por WebRTC

Conexión directa navegador ↔ modelo, con la latencia de una llamada. Cada sesión usa un token efímero de un solo uso; la clave de la API vive solo en el servidor.

Sesiones con JWT

Autenticación por token firmado, cabeceras de seguridad estándar, separación estricta entre cuentas de alumno y de administrador y límites de intentos por IP.

Repaso con SM-2

El mismo algoritmo de intervalos que popularizaron los sistemas de tarjetas clásicos, alimentado con las frases que dijo el propio alumno.

Aplicación web instalable

Una PWA: se instala en móvil y escritorio sin pasar por ninguna tienda, se actualiza sola y ocupa unos pocos megas.

04 Qué falta

Lo que sabemos que está a medias

Publicar esto tiene un coste comercial evidente. También evita que lo descubras tú en la segunda semana, que sale más caro.

El sílabo ya está completo; la práctica no está repartida igual

El currículo cubre hoy las 48 estructuras gramaticales del marco, sin huecos. Lo que sigue sin estar parejo es cuántas veces se practica cada una: B2 y C1 están por encima de dos lecciones por estructura, y A2 se queda en 1,5. Se entiende a la primera y se produce a la décima, así que ahí seguimos trabajando.

El progreso de las lecciones no es a prueba de trampas

El audio va de tu navegador a OpenAI sin pasar por nuestro servidor, que es lo que hace que la conversación sea instantánea. La consecuencia es que la transcripción la envía tu propio dispositivo y no podemos verificarla del todo: alguien decidido puede marcar una lección como hecha sin haberla hablado. Para quien viene a aprender no hay premio en engañarse; lo decimos porque una academia que quiera certificar horas debe saberlo.

La conservación de datos es indefinida

Hoy las transcripciones se guardan sin plazo de borrado automático. Los derechos de acceso y supresión están implementados y funcionan, pero un plazo de conservación por defecto es mejor que depender de que alguien lo pida.

La tarifa no está cerrada

El panel calcula el coste real por alumno a partir del consumo medido, pero fijar un precio de venta antes de tener suficiente uso real sería inventárselo. De ahí que Precios pida los datos de tu caso en vez de publicar un número.

Si algo de aquí te chirría, dínoslo

Las mejores decisiones de esta lista salieron de alguien señalando que algo no cuadraba.