Declaración de accesibilidad
Lo que está hecho, lo que está a medias y lo que un producto que se usa hablando no puede resolver solo. Sin certificados que no tenemos.
1. El compromiso
El objetivo es cumplir las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG) 2.1 en nivel AA. Trabajamos con ese listón como referencia en cada cambio de interfaz.
2. Lo que está hecho
- Contraste de color medido, no revisado
- Antes esta línea decía «revisado», y era la palabra honesta para lo que había: la paleta estaba ajustada a mano y comprobada regla a regla sobre la hoja de estilos. Eso deja fuera lo que no está escrito en ninguna regla —un color compuesto con transparencia sobre otro, un tono de un tema aplicado en el otro— y ahí es donde estaban los fallos. Ahora se mide lo que se ve: un navegador carga las 21 páginas de esta web y las 15 pantallas de la aplicación, en los dos temas, y calcula el contraste real de cada texto sobre el fondo que le queda debajo, con las transparencias ya compuestas. Son 13.450 textos y ninguno baja de su umbral —4,5:1 para texto normal, 3:1 para texto grande—. La comprobación corre en cada cambio y lo bloquea si algo cae por debajo. Dos salvedades: el texto que va sobre un vídeo o una fotografía no tiene un color de fondo que medir así, y esos se miran a mano; y los controles desactivados están exceptuados por la propia norma (SC 1.4.3).
- Navegación con teclado, tabulada y medida
- Todo lo que se puede pulsar se alcanza tabulando, con un indicador de foco visible. Esto también se mide en vez de afirmarse: una comprobación recorre las 21 páginas de esta web y las 15 pantallas de la aplicación pulsando Tab de verdad, en los dos temas, y en cada parada verifica tres cosas —que lo que recibe el foco se vea, que el foco se señale, y que el indicador se distinga de lo que tiene al lado—. Son 1370 paradas y ninguna falla. La primera vez que se midió, no era así: el anillo de foco era del mismo color que el fondo de las franjas de llamada, así que en once páginas los botones principales no señalaban nada. Ahora el anillo tiene dos tonos, uno claro y uno oscuro, porque no existe un color único que contraste con todos los fondos del sitio. Cada página lleva además un enlace de «Saltar al contenido» al principio, para no recorrer la cabecera entera en cada una; la única sin él es la de «sin conexión», que no tiene cabecera que saltarse.
- Movimiento reducido
- Con prefers-reduced-motion activado se desactivan las animaciones, las apariciones al hacer scroll y el desplazamiento suave. El contenido se muestra directamente, sin quedarse a medias.
- Estructura semántica, y el idioma de cada parte
- Encabezados en orden, tablas con sus cabeceras y su scope, regiones con su etiqueta, imágenes con alt, menús que usan aria-expanded y se cierran con escape, y un nombre accesible en todo lo pulsable — también en los botones que solo llevan un icono. Se comprueba sobre la página ya construida y no sobre el código: 617 encabezados, 3450 pulsables, 134 imágenes y 24 tablas en cada revisión. Y una cosa que en esta aplicación importa más que en otras: el inglés va marcado como inglés. El documento está en español, así que sin marcarlo un lector de pantalla lee los diálogos de ejemplo con voz española — un galimatías justo donde tienes que oír cómo suena de verdad. La primera vez que se midió había 18 fragmentos sin marcar en esta web; la aplicación ya lo hacía bien.
- Texto que se puede ampliar, comprobado con la letra grande
- Los tamaños van en unidades relativas, así que el zoom del navegador y el tamaño de letra del sistema funcionan sin romper el diseño ni provocar desplazamiento horizontal. Se mide en dos escenarios: con la letra del sistema al 200 %, que agranda el texto y deja las cajas donde estaban —más duro que ampliar la página entera—, y con el espaciado que puede forzar quien tiene dislexia (interlineado 1,5, párrafos 2×, letras 0,12× y palabras 0,16×). Lo que se busca no es que algo se descoloque, que eso se ve: es que una caja de alto fijo se coma el texto que ya no cabe, porque eso no avisa de nada. Pasaba en la maqueta de la portada, que se comía 34 píxeles de conversación.
- Tema claro y oscuro
- Los dos con su propia paleta, y los dos medidos por separado —que no es lo mismo, y aquí se notó: la aplicación se diseñó en oscuro y esta web en claro, así que a cada una le fallaba el tema que llegó después—. Se puede cambiar a mano y respeta la preferencia del sistema mientras no la cambies.
- Imágenes descritas
- Las ilustraciones y los diagramas llevan texto alternativo que cuenta lo que muestran; las decorativas se ocultan a los lectores de pantalla en vez de leerse como ruido.
3. Limitaciones conocidas
- No hay auditoría externa ni certificado. Es la limitación principal y de ella dependen todas las demás.
- Las maquetas de pantallas de la web son ilustrativas. Reproducen la interfaz real pero no son la interfaz real; su lectura con lector de pantalla es más pobre que la de la aplicación.
- Las tablas comparativas son anchas y en móvil se desplazan en horizontal dentro de su contenedor. Es la solución menos mala, pero requiere gesto.
- El formulario de contacto abre el programa de correo en lugar de enviarse solo. Es una consecuencia de que el sitio sea estático; la dirección de correo está siempre visible como alternativa.
4. Un producto que se usa hablando
Conviene decirlo sin rodeos: la función central de la aplicación es mantener una conversación en voz alta. Eso impone barreras que no se resuelven con una mejora de interfaz.
- Quien no pueda hablar no podrá usar la función principal. No existe hoy un modo de conversación por texto.
- Quien tenga pérdida auditiva dispone de la transcripción en vivo de las dos partes, con las correcciones visibles en pantalla. No sustituye a oír al profesor, pero permite seguir la conversación por escrito.
- Toda la evaluación, el historial y el repaso son texto, y ahí no hay barrera de voz.
Un modo de práctica escrita es una petición razonable y está anotada. No prometemos fecha.
5. Cómo avisarnos
Si te encuentras con una barrera —da igual lo pequeña que parezca— escríbenos a info@hispanaweb.com o usa el formulario de contacto. Nos ayuda mucho saber:
- En qué página o pantalla ocurre.
- Qué navegador y qué sistema usas, y si empleas alguna tecnología de apoyo.
- Qué esperabas que pasara y qué pasó en su lugar.
Contestamos a todos los avisos de accesibilidad, aunque la solución tarde. Y si la respuesta es «esto no lo vamos a poder arreglar pronto», lo diremos así.
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