Elige cómo practicar
Sigue el plan con la siguiente lección desbloqueada, o abre una conversación libre sobre lo que te apetezca.
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El métodoEl bucle de cuatro pasos que no se rompe Dentro de la appTodo lo que hay, sin letra pequeña Los profesoresSeis acentos y seis formas de corregir Evaluación y nivelesLa rúbrica MCER y el repaso espaciado RecompensasRacha, XP, logros y liga semanalAyuda
Instalar la appMóvil, escritorio y iPhone paso a paso Preguntas frecuentesCuarenta respuestas por temas ContactoDudas, incidencias y presupuestos Sobre el proyectoQuién lo hace y por qué asíAl otro lado hay seis profesores con IA —británico, americano, irlandés, indio, australiano y un examinador— que conversan contigo en voz alta y en tiempo real. Te corrigen mientras hablas, te puntúan con la rúbrica del MCER y convierten tus errores en tarjetas de repaso.
Cada sesión sigue el mismo ciclo: hablas, recibes una evaluación real, y lo que fallaste vuelve a aparecer días después, justo antes de que lo olvides.
Sigue el plan con la siguiente lección desbloqueada, o abre una conversación libre sobre lo que te apetezca.
Pulsas el micrófono y conversas en voz alta. Responde al instante, corrige modelando la forma correcta y retoma lo que dejaste pendiente.
La conversación se analiza con la rúbrica del MCER: cuatro dimensiones sobre 25, tu banda y feedback por categorías.
Tus errores se convierten en tarjetas de repaso espaciado. La app te avisa el día exacto en que toca repasarlas.
Nada de esto es un módulo aparte: hablas una vez y de esa conversación salen la corrección, la nota, las tarjetas, el XP y lo que tu profesor recordará mañana.
Hablas y te contestan con la latencia de una llamada. Sin chat que escribir, sin botón de «grabar y enviar»: tu navegador se conecta directamente al modelo por WebRTC.
Cómo funcionaElegir profesor cambia el acento con el que entrenas el oído, la velocidad a la que te empujan y cuánto te corrigen. En el mundo real el listening no falla por vocabulario.
ConocerlosTu profesor llega sabiendo qué deberes te puso, qué errores repites y qué tienes pendiente de repasar. Es la diferencia entre un profesor y un desconocido que habla inglés.
Qué recuerdaOnce unidades y tres niveles. Cada lección es un escenario real —una fiesta, una entrevista, una reclamación en un hotel— con su propio guion para el profesor.
Ver el temarioCuatro dimensiones sobre 25, tu banda de A1 a C2, feedback por categorías y una micro-misión concreta para la sesión siguiente.
Cómo se puntúaCon una regla que no se rompe: el XP se gana hablando —por tus turnos, por aprobar una lección, por acertar una tarjeta—. Abrir la app no suma nada.
Cómo se ganaEscúchalos antes de elegir y cambia cuando quieras: la elección se guarda en tu cuenta, no en el dispositivo.
Los seis comparten el mismo motor, pero no la misma clase. Cambia el acento con el que entrenas el oído, la velocidad a la que te empujan, el registro —cotidiano o profesional— y, sobre todo, cuánto te corrigen: desde Emma, que apenas interrumpe, hasta Dr. Hale, que no corrige nada hasta el final porque está examinándote.
No es una nota inventada. La transcripción se analiza contra la rúbrica del Marco Común Europeo de Referencia y devuelve un desglose que puedes accionar mañana mismo.
Fluidez, precisión, riqueza léxica y coherencia suman los 100 puntos, y de ahí sale tu banda: de A1 a C2.
Usa el pasado simple en al menos cinco frases seguidas y evita traducir «desde hace» como since cuando toca for.
Abres la app y hablas.Sin escribir, sin botón de grabar: se conecta y ya estás dentro de la conversación.
Te corrigen mientras hablas.El profesor modela la forma correcta sin cortarte la frase.
Y mañana vuelve lo que fallaste.Cada error se convierte en una tarjeta que reaparece justo antes de que lo olvides.
Porque lo que no se mide se abandona en tres semanas.
Todas tus sesiones anteriores con su transcripción, sus correcciones y su nota. Puedes releer cualquier conversación entera.
Conversaciones totales, minutos practicados, correcciones recibidas, racha de días y el ranking de tus errores más comunes.
Nivel actual, profesor y acento, intereses, idioma de la interfaz, tema claro u oscuro y cambio de contraseña.
Toda la interfaz está traducida. Cambias de idioma con un botón y las lecciones muestran título y escenario en tu idioma.
Cada cuenta tiene un tope de minutos al día —o ninguno—. La barra de uso te avisa cuando te acercas al límite.
Las tarjetas que genera cada evaluación vuelven con el algoritmo SM-2, hasta veinte al día, el día exacto en que toca.
Si gestionas una academia o un equipo, el panel de administración lo controla todo desde el navegador: quién entra, cuánto puede hablar y cuánto está costando.
El audio viaja del navegador al modelo y vuelve. Nuestro servidor solo guarda el texto de tus conversaciones, porque es lo que permite evaluarlas y enseñártelas después.
La conexión de voz es directa entre tu navegador y el modelo por WebRTC. El backend nunca intermedia el sonido, así que no hay copia que guardar ni que filtrar.
Cada sesión de voz usa un token efímero que emite el proveedor. La clave de la API vive solo en el servidor y no se devuelve en ninguna respuesta.
Ni cámara, ni ubicación, ni rastreadores. Ni siquiera las tipografías se cargan desde fuera: se sirven desde este mismo dominio para que tu navegador no anuncie tu visita a nadie.
Leer la políticaSe instala en el escritorio y en el móvil, se abre en su propia ventana sin barra de navegador y arranca al instante. En iPhone, desde Safari.
No. Funciona en el navegador desde el primer momento. Instalarla es opcional y solo cambia la comodidad: icono propio, ventana sin barra de navegador y arranque instantáneo.
Si el registro está abierto, te creas la cuenta desde la pantalla de acceso y empiezas con el nivel y el límite diario que haya configurado el administrador. Si está cerrado, es el administrador quien crea la cuenta. Todas las cuentas nuevas son de alumno.
No. El audio viaja directamente entre tu navegador y el modelo de voz; el servidor no lo intermedia ni lo almacena. Lo que sí se guarda es la transcripción de texto, porque es lo que permite evaluar la sesión y que puedas releerla en el historial.
Ninguno en particular. Hay tres niveles —principiante, intermedio y avanzado— y el profesor adapta la velocidad y el vocabulario a cada uno. En principiante habla despacio, con frases cortas y esperando más antes de responder; en avanzado, a ritmo natural. Si empiezas, elige a Emma; deja a Noah para cuando te defiendas.
Sí, en Safari. Ten en cuenta que en iOS solo Safari puede instalar aplicaciones web en la pantalla de inicio y solo él concede permiso de micrófono a una app instalada, así que evita Chrome o Firefox en iPhone para esto.
Diez minutos al día en voz alta valen más que un año de listas de vocabulario.